Las agencias afirman que son muchos los clientes que por el momento desconocen que el certificado energético es obligatorio para vender o alquilar una propiedad.
La entrada en vigor del certificado energético, obligatorio desde este 2013 para propietarios que quieran vender o alquilar, ha supuesto una carga de trabajo extra para las agencias inmobiliarias, ya que han tenido que adecuar su oferta a las nuevas exigencias legales. Los trabajadores de este sector opinan que la mayoría de los clientes desconocen la entrada en vigor de esta normativa, que obliga a que un técnico especializado evalúe el grado de eficiencia energética de sus casas para poder ponerlas en el mercado. Por ello, los empleados de las inmobiliarias se han visto obligados a ponerse en contacto con sus clientes para explicarles las novedades en el asunto y poder seguir adelante con la venta o el alquiler del inmueble.

Muchos empleados de inmobiliarias dicen que han tenido que llamar a todos los clientes pues la inmensa mayoría no tenía este certificado energético y ni siquiera sabían que existía la obligación de tenerlo. Según los profesionales del sector inmobiliario, los últimos días han sido de vértigo debido al gran número de llamadas que se han tenido que realizar entre profesionales y clientes para llegar a una solución en esta nueva situación.

Una de las principales barreras que se encuentran los trabajadores de las inmobiliarias es a la hora de comunicar a los clientes que este certificado energético tiene un coste entre los 100 y 200 euros, según el tamaño del piso en cuestión. A la mayoría de clientes les pilla por sorpresa este hecho, al que si le sumamos la situación económica actual no resulta nada agradable para los propietarios.

Lo que es cierto es que la entrada en vigor del certificado energético ha causado mucho desconcierto entre inmobiliarias y propietarios debido a la falta de información sobre el certificado energético que ahora es obligatorio.